Aqui voy a ir escribiendo noticias que uno lee, pensamientos que uno tiene, y sucesos que uno vive, para susbsanar mi mala memoria, y por si a otros/as les sirve de algo en su propia vida.

viernes, abril 01, 2005

Los gobiernos no pueden ser neutrales frente al software libre

Estoy de acuerdo con lo que dice Roberto Santos de Hispalinux en Periodista Digital referente a la petición de Bill Gates para que los gobiernos se mantengan neutrales en la adopción o no de software libre por parte de la administración:



El gobierno y algunos consejeros de algunas CCAA han asumido sus tesis de "neutralidad tecnológica" sin pensarlo. Sin reflexionar sobre la propia expresión. Esto no solo se ha producido en el PP sino también en el PSOE.

En realidad la neutralidad tecnológica no existe cuando se está gobernando. Ni debe existir, de hecho, eso es gobernar; ¿se prima igual a las energias renovables que a las contaminantes?, ¿no se potencia el UMTS frente al GPRS?, ¿y el TDT frente a la TV Analógica? ¿no es cierto que las tecnologías europeas se estan primando sobre otras por ser estratégicas para nuestro futuro?. Hace poco se inauguraba un superavión, miles de millones en un sistema alternativo al GPS para Europa...

La política lo que hace es seleccionar las mejores tecnologías en cada terreno para lograr el avance de la sociedad que gobierna.

Tradicionalmente la derecha ha primado el beneficio económico frente a otras consideraciones y la izquierda prima el beneficio social y medioambiental. En el caso del Software Libre ambos beneficios son superiores al del Software Propietario porque es una tecnología sostenible, que es de todos y que no tiene que pagar rentas (licencias) a USA y por tanto deja más beneficio en las empresas locales y sobre todo nos capacita para afrontar el futuro. Del Software propietario solo somos rentistas, ni dueños ni conocedores, es el secreto de USA, su monopolio.

Ahora resulta que Bill Gates quiere hacer política y gobernar sin presentarse a unas elecciones y engaña a nuestros políticos de la forma más tonta, diciéndoles a los gobiernos que deben apostar por la "neutralidad tecnológica", que no apuesten por desarrollarse tecnológicamente, que no favorezcan una tecnología que les hace progresar.