Publicado el Deja un comentario

Tabla de Galton que distribuye canicas por su color

Una tabla de Galton ,  también conocida por máquina de las alubias , quincunx o caja de  Galton , fue desarrollada por Sir Francis Galton en el 1800 para demostrar la la ley del error y el teorema de la distribución normal .

En realidad esta máquina no existe Este vídeo es una simulación de ordenador de la  “tabla de Galton ” con Blender, un software de gráficos 3D, open-source .

Primero se ejecuta la simulación con todas las bolas blancas, cuando todas se han ido repartiendo se asigna un color a cada canica o bola y se vuelve a ejecutar el programa.

Francis Galton, primo de Charles Darwin

Francis Galton (/ˈfrɑːnsɪs ˈgɔːltn̩/) (SparkbrookBirmingham16 de febrero de 1822HaslemereSurrey17 de enero de 1911) fue un polímataantropólogogeógrafoexploradorinventormeteorólogoestadísticopsicólogo y eugenista británico con un amplio espectro de intereses.12

Galton produjo más de 340 artículos y libros. Creó el concepto estadístico de correlación y regresión hacia la media, altamente promovido. Él fue el primero en aplicar métodos estadísticos para el estudio de las diferencias humanas y la herencia de la inteligencia, introdujo el uso de cuestionarios y encuestas para recoger datos sobre las comunidades humanas, que necesitaba para trabajos genealógicos y biográficos y para sus estudios antropométricos. Fuente: Wikipedia

Obtención experimental de la distribución normal

Estudiando la variación, Galton inventó el “quincunx”, un dispositivo conocido como la «máquina de frijol» o la «máquina de Galton», una herramienta para la demostración de la ley de error y la distribución estándar. Fuente: Wikipedia

Publicado el Deja un comentario

Como tomar decisiones

En mi opinión, que es universal en este caso, todos los días tomamos cientos de decisiones aunque no seamos muy conscientes de ello. Desde las más simples y cotidianas –tanto que ni nos damos cuenta de que son una decisión-, como decidir el desayuno, la ropa que nos vamos a poner o qué canal de televisión ver, hasta las más responsables y decisivas, que, muy a menudo, aplazamos una y otra vez.

A veces las aplazamos tanto que para cuando vamos a tomarlas, ya es tarde. En algunos casos no tomamos la decisión porque no estamos seguros de que vayamos a hacerlo de un modo acertado, y preferimos dejar la responsabilidad a los otros, o al destino, porque de ese modo, ya tenemos a quien dar la culpa, si el resultado no es el mejor.

A todos nos resulta más fácil ver las soluciones a los problemas de los demás que a los nuestros propios, y eso es debido a que en las decisiones en las que estamos involucrados nosotros, como están en juego nuestra economía, nuestra estabilidad emocional, o nuestros sentimientos, estamos absolutamente condicionados por el hecho de que no queremos salir perjudicados con la decisión que tomemos. Con la agravante de que no nos perdonamos los errores.

Si tomamos la decisión incorrecta, después tenemos que aguantar los propios reproches continuos –cuando no algún autocastigo más grave- y nos miramos con mala cara cuando nos encontramos en el espejo.

La vida entera es una continua sucesión de decisiones.
Cuando sólo hay una opción de elección, entonces la decisión ya está tomada, pero en muchas ocasiones hay varias opciones y entonces, desconectados de nuestro centro, o porque no nos conocemos realmente, o porque no tenemos suficiente información, acabamos por no saber qué es lo que de verdad queremos o lo que nos conviene.

Decidir siempre implica quedarse con una cosa y descartar las demás. Renunciar a las demás. Ahí está el problema. Hay muchas cosas que no queremos perder, pero… no nos podemos quedar con todas. Y una vez que se ha hecho la elección ya no sirve de nada estar lamentándose o haciéndose reproches.

La dificultad de elegir está muy condicionada por el miedo a equivocarnos, o ser rechazados o reprendidos. Para hacerlo bien, es imprescindible tener una autoestima bastante asentada, de modo que sea cual sea la decisión tomada, y sea cual sea el resultado de ella, no acabemos culpabilizándonos y penalizándonos por ello.

Como ya sabemos, los errores –que no deberíamos llamarles errores sino “experiencias cuyo resultado no fue el esperado”, aunque sea más largo- siempre tienen, por lo menos, un lado positivo, una lección, y en el caso de las decisiones cuyo resultado no fue el esperado, nos sirve para no hacerlo de ese modo la próxima vez que se presente una situación similar.

Nuestras elecciones no siempre las tomamos mirando nuestros intereses, sino que, a veces, nos importa más la opinión de los demás, y su aprobación, y por eso no las hacemos estando de acuerdo con nosotros mismos, sino mirando hacer lo que se espera de nosotros.

Esto también lo hacen los que no confían en sí mismos y creen que los demás saben más, y estarán más acertados, aunque en este caso también se vuelve a repetir, de un modo inconsciente, el hecho de dejar que sea otro quien tome la decisión y, de ese modo, si no es acertada pueden eludir la responsabilidad culpabilizando a quien tomó la decisión. “Él se equivocó, y no yo”, pensarán, y aunque diga con la boca pequeña que no volverá a hacer caso a los demás, lo hará nuevamente, porque en el fondo le resulta mejor hacerlo de este modo que tomar sus propias decisiones.

En lo que hay que pensar es que tenemos que usar nuestro derecho a elegir por nosotros mismos. El miedo a decepcionar a los demás o a perder su estima nos puede llevar a escoger buscando su aprobación en vez de actuar conforme a nuestros propios deseos y defendiendo nuestros derechos.

Al tomar decisiones, uno debiera escuchar qué opina su interior, si uno se siente bien con ella, y si es la que realmente desea, sin importarle otras opiniones, aunque no negándose a escucharlas por si le pueden confirmar la que está tomada o mostrarle algo en lo que no había reparado.
Pedir y escuchar muchas opiniones -salvo que coincidan exactamente entre ellas, que no es lo habitual-, es poco recomendable, porque lo más normal es que uno se encontrará más confundido al ver más opciones. Es mejor escuchar lo que dice quien nos ha demostrado tener un criterio fundamentado y capacidad de discernimiento. Ser lo suficientemente flexible como para escuchar otros puntos de vista, pero no tan voluble como para dejarse arrastrar por cada opinión nueva.

Está bien escuchar a los otros, pero lo que hay que hacer es sólo escucharlos, volver a las ideas propias, retomarlas, y confrontarlas con las ajenas. A veces, no querer escuchar a los demás puede hacernos caer en un egocentrismo en el que uno se considera el único inteligente, iluminado, y eso puede ser una incorrección. El apego a las propias creencias dificulta la visión de otras verdades. Si uno descubre estar equivocado, sería una estupidez seguir insistiendo en la misma idea o postura.

Las decisiones importantes han de ser tomadas de un modo muy sereno, dedicándoles el tiempo necesario –pero sin aplazarlas – hasta encontrar aquella que cumpla la mayoría de nuestras expectativas o el total de ellas. Para ello es conveniente, además de dedicarle tiempo, encontrar la calma y el amor interior. Amor y respeto hacia nosotros mismos y nuestras decisiones. Así es el primer paso. La calma y el amor nos ayudan a confiar en nuestra capacidad de elección.

Cuando se toma una decisión no hay que tener miedo a equivocarse; la posibilidad de equivocación va implícita en cualquier decisión, es un riesgo a asumir, y, por eso mismo, si sucede de ese modo hay que responsabilizarse de ello y aceptarlo. Siempre es mejor que quedarse paralizado por el miedo.

A veces, y sin saber por qué, sin poder explicar racionalmente por qué, se siente un impulso que apunta hacia una de las opciones. Eso es la intuición. Cuando no tengas claridad mental para resolver, confía en tu intuición. Sigue tu instinto. Confía en esa inteligencia irracional que tal vez puede analizar las situaciones de forma rápida, y, aunque no es eficaz en el cien por cien de las ocasiones –como tampoco lo es tu mente- por lo menos te evita dar los mil rodeos que das y ser resolutivo cuando hace falta.

La intuición, está demostrado, es otra forma de inteligencia, y actúa sin analizar la totalidad de la información disponible y eso, en muchos casos, es mejor porque el exceso de información conduce, a veces, hacia la confusión. En vez de analizar todos los pros y los contras, considera sólo la información relevante y desecha el resto.
Aunque no lo sabemos, muy a menudo lo que hace nuestra intuición es mostrarnos la respuesta y entonces nuestra mente, inmediatamente, se pone a la tarea de buscar los argumentos para justificar esa decisión de un modo racional. Acabamos creyendo que ha sido obra de la mente, y nos quedamos más tranquilos.

Se dice que la intuición es la parte de nuestro ser que nos dice lo que deseamos hacer. Confiar en la intuición supone enfrentarse a la mente. La intuición es muy rápida, tarda una milésima de segundo en dar su veredicto, porque no tiene que perder tiempo en razonarlo. La mente es un poquito más lenta, porque tiene que elaborar la respuesta que considera adecuada, y ratificarla, y para eso tiene que entretenerse en descartar un montón de posibles respuestas.
La mente, reina indiscutible de todas las decisiones durante toda nuestra vida, no quiere perder su hegemonía a manos de algo que actúa de un modo inconsciente, de modo que es muy posible que se ponga a rebatir las opiniones de la intuición. Le dirá que no puede ser tan fácil tomar una decisión, que hay que meditarlo largamente, que hay que valorar lo que está a favor y en contra, que hay que verificarlo todo para que no se olvide tener en cuenta ninguna de las variables posibles, que las cosas no se pueden solventar a la ligera, ni las decisiones se toman alegremente.

La intuición no tiene miedos pero la mente sí. Si has de tomar una decisión urgente, confía plenamente en tu corazón y en tu intuición, que te dirán lo mismo.

Hay un error bastante común a la hora de ponerse a tomar una decisión y es la de comenzar la tarea cuando ya se tiene una idea predeterminada, y en realidad no buscamos otra opción, sino que buscamos la justificación a lo que ya tenemos casi decidido. Esto, si se hace sabiendo lo que se hace y buscando la confirmación a lo que creemos adecuado, no es malo; lo malo es no darse cuenta de ello y arrastrarnos en el error, porque estamos descartando el resto de las opciones, entre las que se podría encontrar la adecuada.

Y ya una vez tomada la decisión, no ha terminado todo, sino que comienza otra parte que también puede ser complicada, y es llevar a la práctica la decisión tomada.
Para que sea más fácil, es bueno recordar los motivos que nos llevaron a tomar esa precisamente, y no dejarse dominar por el miedo a haberse equivocado.

Fuente : http://buscandome.es/index.php?page=59

 

San Francisco de Sales

 (SalesSaboya21 de agosto de 1567 – Lyon28 de diciembre de 1622) fue un santo y obispo de Ginebra. Tiene el título de Doctor de la Iglesia, y también patrono de los escritores y periodistas. Nació en el Castillo de Sales, de familia noble; desde pequeño fue un gran seguidor de san Francisco de Asís; sus padres fueron Francisco de Sales de Boisy y Francisca de Sionnaz. A los 13 años viajó a París para estudiar con los jesuitas. Después estudió Derecho y Teología, primero en la Universidad de París y después en la de Padua. Su formación fue muy esmerada; en París hizo los estudios superiores, dedicándose también a la teología; y en la Universidad de Padua, los estudios de derecho, como deseaba su padre, que concluyó de forma brillante con el doctorado en derecho canónico y derecho civil.

Publicado el Deja un comentario

Atragantamiento en niños pequeños

Atragantarse, asfíxia

✌️ En solo 2 minutos le salvarás la vida a tu hijo con estás dos sencillas maniobras ✌️

Todos nos hemos atragantado alguna vez, o como poco, conocemos a alguien que ha sufrido algún episodio desagradable. La asfixia es una situación de emergencia y potencialmente peligrosa.

En España han muerto solo en el año 2017, 3.116 personas por atragantamiento, según el Instituto Nacional de Estadística. Esta estadística puede que no sea muy llamativa pero cuando te aclaro que hay 8,5 fallecimientos por atragantamiento al día quizás te haga plantearte formarte en técnicas de primeros auxilios.

¿Qué es un atragantamiento?

Es la obstrucción de las vías respiratorias cuando algún objeto se introduce en el tracto respiratorio y éste cuerpo extraño impide el paso de aire ocasionando que nuestro cuerpo no pueda realizar adecuadamente la respiración.

La obstrucción de la vía aérea puede ser de dos tipos, con lo cual nos encontramos dos tipos de atragantamiento o asfixia.

Tipos de atragantamiento

  • Obstrucción de la vía aérea parcial, incompleta o leve Cuando el paso de aire aún existe, aunque en cantidad mucho menos. El objeto está dentro de las vías respiratorias pero no tapa completamente la entrada y la salida de aire.
  • Obstrucción de la vía aérea completa, total o grave Cuando el cuerpo extraño está totalmente tapando la entrada y la salida de aire. El objeto está dentro de las vías respiratorias y tapa totalmente la entrada y la salida de aire. Síntomas de un atragantamiento

Dependiendo del tipo de atragantamiento que tenga la víctima tendrá unos signos y síntomas.

Obstrucción parcial:

  • La persona está consciente (normalmente) T
  • ose insistentemente y con fuerza.
  • Presenta una respiración ruidosa (estridor).
  • Puede presentar una coloración azulada.
  • Suele llevarse las manos al cuello

Obstrucción total

  • La persona no puede hablar, respirar o toser.
  • No emite ningún ruido.
  • Puede perder la consciencia rápidamente.

Si nuestra víctima está consciente y tras informarle que de vamos a tratar de ayudarle. El reconocimiento de una obstrucción completa la realizarás de una manera o de otra dependiendo si la víctima está consciente o inconsciente.

¿QUIERES SABER MÁS? SIGUE LEYENDO…. https://salvandovidas.es/novedades/la…

Publicado el Deja un comentario

Token, Blockchain

Bienes, tiempo, servicios,…

El Token no es ninguna moneda, no es ningún «coin», aunque utiliza la misma tecnología de las monedas digitales estilo bitcoin.

El token es una cadena alfanumérica que describe unos valores  que dan derecho a tener una cierta cantidad de bienes o servicios.

Los tokens pueden representar diferentes conceptos:

  1. Funcionar como medio de pago
  2. Representar participaciones en una empresa o negocio que ha presentado una ICO( Initial Coin Offering).
    • Los tokens de capital  «Equity tokens» son una subcategoría de tokens de valores que representan la propiedad de un activo, como la deuda o las acciones de una empresa.
  3. Representar derechos de compra de un producto o servicio futuro , con este tipo de Tokens las empresas pueden recavar financiación para sus nuevos proyectos.
    • Los tokens de servicios públicos, a menudo llamados monedas de aplicación o tokens de usuario, proporcionan a los usuarios acceso futuro a un producto o servicio. A través de las OCIs, las nuevas empresas pueden recaudar capital para financiar el desarrollo de sus proyectos de cadenas de bloques, y los usuarios pueden comprar acceso futuro a ese servicio, a veces con un descuento sobre el precio de la etiqueta del producto terminado.

Token de seguridad

Si un token criptográfico obtiene su valor de un activo externo negociable( Ej. una casa con un valor de 1.000.000 € tiene un equivalente de 100 Tokens, cada Token equivalen a 10.000€ , se clasifica como un token de seguridad.

Quema de monedas

El «procedimiento de quema de monedas», con el que se quema y destruye una parte de la cantidad total de monedas para aumentar el valor de la ficha.

Ejemplo: Supongamos que hay 100 millones de piezas de una ficha de seguridad. Si la mitad se destruye, el valor aumenta automáticamente a medida que la capitalización bursátil se ajusta a las fichas que circulan en circulación.

En nuestro ejemplo anterior de la casa, imaginemos que la casa en su valor de mercado pasa a valer de 1 millón de € a 1,2 millones de €, se tendrían que destruir 20 Tokens para que así un Token  equivalga a 15.000€, 15.000 x 80 = 1.200.000

Enlaces

Publicado el Deja un comentario

La Francia de las «zonas blancas»

Castillo Chambord

Le , la France comptait :

De las 35.356 ciudades de Francia

  • 25.728 no tienen un médico general, 10,6 millones de habitantes.
  • 24.381 no tienen un comercio de alimentación , 10,46 millones de habitantes.
  • 22.274 no tienen una panadería 7,97 millones de habitantes.
  • 21.128 no tienen una oficina de correos, 7,97 millones de habitantes.
  • 14.147 no tienen una escuela elemental 3,02 millones de habitantes.
  • 541 no tienen acceso al teléfono o internet 0,15 millones de habitantes.
Publicado el Deja un comentario

El puente de la bahía de Chesapeake

Chesapeake es una ciudad independiente ubicada en South Hampton Roads en la región del este de Virginia en Estados Unidos. En el 2006, la población de la ciudad se estimaba en 220,560, con un 10.7% de incremento desde el 2000. Fuente: Wikipedia

 

Publicado el Deja un comentario

Fine Art Artists

https://www.instagram.com/fineart_artists/