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Los contratos son cosa de dos

Un día en 2008, un hombre ruso llamado Dmitry Agarkov estaba revisando su correo electronico no deseado, cuando se encontró con una oferta de una tarjeta de crédito de Tinkoff Bank.

A primera vista, la oferta no se veía tan mal, ofreciendo un 13% de interés y límites de crédito decentes.

Interesado, Dmitry decidió leer el contrato para ver si era tan bueno como parecía.

Como habrás adivinado, no lo fue. Hubo muchas diferencias, pero lo más importante, la letra pequeña indicaba que, en lugar del 13%, la tasa de interés era en realidad un asombroso 45%.

La mayoría de la gente habría desechado la aplicación en este punto … pero no Dmitry. El decidió divertirse un poco.

Dmitry escaneo la aplicación en su computadora, luego revisó y cambió muchos de los términos del banco por algunos que eran más favorables para el como cliente.

Bajó la tasa de interés a 0, eliminó el límite de crédito y declaró que el cliente «no está obligado a pagar las tarifas y cargos impuestos por las tarifas bancarias».

… Fuente: Quora

Una historia divertida, en la que puedo adelantar que esta vez el supuestamente poderoso tuvo que ceder ante el supuestamente débil.